Cuaderno de bitácora de la travesía musical que realizan los cantautores Nino Sánchez y Amparo García-Otero
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jueves, 7 de febrero de 2008

Tradiciones y vivencias

Hoy estuve en Valladolid, mi ciudad natal, paseando las calles del centro histórico, esas calles antiguas plagadas de historia y de recuerdos personales. Es increíble cómo marca la infancia. Seguramente los que me lean estarán conmigo en que las primeras vivencias se quedan en el interior y en cierta medida nos configuran.

Algo similar sucede con la priméra música que se escucha. Las imágenes se interiorizan, cada uno posee su versión de los lugares de su raíz. La música penetra por los oídos y también queda ahí, como parte de uno mismo. Los que de niños han tenido contacto con la música tradicional de su lugar de origen me comprenden perfectamente: no te abandona nunca ni tú la abandonas.

De regreso a Segovia atravesé el Duero. Recordé aquellas orillas en las que la familia solía reunirse en las alegres y típicas meriendas campestres, en Puente Duero ¿Quién no ha vivido este tipo de fiesta improvisada, la luz, el río, los atardeceres lentos del verano?

Quizá los que viven junto a la costa recuerdan el mar. Yo recuerdo el río, los ojos fijos en el agua que corría y corría, siempre igual, siempre distinta. Las tradiciones y las vivencias son algo tan personal, tan de cada uno...son como una herencia, un legado exclusivo que nadie puede arrebatarnos. Algo que se comparte en el origen, pero que luego queda dentro, con voz propia.

Sé que la experiencia de hoy, un día de éstos se convertirá en música y palabra.












2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tradiciones y vivencias
Quizás esta nueva reflexión, no me ha sido indiferente. Tal vez, siete notas sirven para darle sentido a una vida. La música en mi discapacidad se convivió desde mi niñez en una compañera muy especial y aquellas canciones que escuchaba en mi infancia en la actualidad me siguen acompañando. No se la música puede ser o en mi caso es como una fuente de energía que me acompaña y me ha acompañado durante esta vida.

Un Saludo
Pedro Pimentel Lobato

Amparo García - Otero dijo...

La música es un don, tanto para quien la compone como para quien la escucha, en todo caso es un disfrute y algo más, como bien dices, Pedro, es una compañía, una amiga fiel y constante que siempre está ahí cuando la necesitas.

Ahora, por suerte, se le está otorgando más importancia en la escuela y los pequeños aprenden desde muy temprano a tocar algún instrumento musical y sobre todo, a cantar y a disfrutar haciendo música y aprendiendo a escuchar.

Luego está la labor de los músicos tradicionales que no viven sólo de la música, pero que con su labor hacen que no se pierda una herencia de siglos y que permanezca viva. Un hurra para todos ellos.

Saludos.

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