

Cuaderno de bitácora de la travesía musical que realizan los cantautores Nino Sánchez y Amparo García-Otero





Pues ayer los Juglares del Duero llevaron su barcaza musical hasta Guadalajara, esta vez en otro joya arquitectónica, la actual Biblioteca Provincial, que fue en su día Palacio de los Dávalos y que debidamente remozada, hoy se ha convertido en una sede cultural de primera línea dentro de la ciudad.
En el salón de actos nos recibió muy amablemente Concha Carlavilla, Técnica de programación de la Biblioteca. Allí le aguardaba una sorpresa a Nino: Marisa y María Antonia, dos amigas de su época de estudiantes a las que hacía muchos años que no veía. Marisa vive actualmente en Guadalajara y María Antonio vino expresamente de Gandía. Entre las dos nos habían preparado una presentación y subieron con nosotros a la mesa.
A veces la vida también te regala rosas. Nos empeñamos en ser pesimistas, en alborotar la mente con nostalgias, con desengaños, con malos recuerdos y olvidamos las rosas.
Hoy voy a romper una lanza por las ilusiones, porque sin ellas la vida no tendría sentido. Me dirá el lector que el día a día se encarga de destruirlas, que muchas mañanas amanecen ya vestidas de gris, que los años se encargan de romper lo que soñábamos en nuestra primera juventud. No es así. Somos nosotros los que nos dejamos vencer. Nadie nos dijo que sería fácil.
Desde esta página juglaresca y haciéndole los honores a mi oficio, quiero destacar que no tengo la menor intención de desilusionarme por más que la crisis nos lo ponga difícil a todos. Cierto, la crisis se ha convertido en una compañera de camino con la que no contábamos, ni los juglares ni los contables ni los picapedreros ni los administrativos ni nadie. Así es la vida. Unas veces más, otras menos, hemos nacido para trabajar y mira por dónde, ahora esta nueva acompañante nos recuerda que el trabajo, lejos de ser una maldición bíblica, es una bendición.
Hoy la barcaza juglaresca hace un alto en el camino para contemplar el paisaje y agradecerle a la vida todo lo que pone a nuestra disposición ¡y gratis! ¿Alguien se ha parado a pensar que lo más importante no tiene precio?
Próxima cita en Guadalajara, el próximo 19 de mayo a las 19.00 en el salón de actos de la Biblioteca Pública. Pza. de Dávalos s/n.












Paseamos las calles silenciosas en las que se hace presente la huella de la mística: a un lado la casa natalicia de Santa Teresa, un poco más allá, el monumento dedicado a San Juan de la Cruz. Ángel, siempre provisto de su cámara, estaba impaciente por retratar los sillares de la catedral en los que el óxido de hierro, con su particular tono rojizo, provocó los versos de Miguel de Unamuno: "La sangre cuajó en los sillares...", dentro del poema "Ávila de los Caballeros", al que Nino Sánchez puso música y que fue la canción inevitablemente protagonista de la jornada. 
Después de tomar el consabido café, llegamos a la Biblioteca. Allí nos encontramos con unos amigos a los que hacía tiempo que no veíamos. A pesar de que la tarde estaba fría y algo húmeda, los abulenses se acercaron a saludarnos. La sala se llenó prácticamente. Fue una presentación coloquial, un diálogo ameno con los asistentes, como si estuviéramos en familia, todo él salpicado de canciones en directo. Nos sentimos realmente a gusto. Una vez más, los medios estuvieron presentes en el acto y dejaron reflejo del mismo en la prensa y radio. Gracias a todos por su apoyo.

Después nos encaminamos al mesón Las Postas, donde tomamos unos vinitos y unos pinchos en compañía de unos amigos y del dulzainero Germán Alameda.
¡Hasta pronto, "Ávila de los Caballeros, la de la recia monja andante..."!



